Los emails van directos al ego

Los emails son muy peligrosos, hay que cogerlos con papel de fumar. No me canso de repetirlo. Están muy bien para pasar documentos y datos rápidamente, pero de verdad, es mejor no utlilizarlos para quejas o sugerencias. En un email, las cosas buenas que haya hecho el destinatario hay que resaltarlas y las malas, casi rodearlas. Las quejas para que no resulten más ofensivas de lo deseado, y si no queda más remedio que enviarlas por email, hay que suavizarlas con frases como “sería estupendo si se pudiera..”, “´me gustaría..”, “si a Vd. no le importa..”, “creo que sería más aconsejable…”
Resultan siempre más duros de lo que realmente el remitente quiere señalar. Nunca, además, continuar una discusión por email. Que si me dijiste, que si como siempre, que si me entendiste mal, que si fuiste tú que no sabes escribir,….Si quieres pegarle un chillido por una gran ofensa, le llamas, o te levantas y vas a verle, pero nunca por email.
Por eso, las protestas o peticiones: a la cara o por teléfono. Los emails siempre agradables, y finalizando con frases como
“Un saludo y muchas gracias.”
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