Fuera del curre, di NO A LOS EMAILS. 

 
¡Por fin! He encontrado uno de las principales causas de que me costara tanto desconectarme del trabajo en cuanto termino mis horas oficiales. Y es que solo lo conseguía un poco el sábado por la tarde para volver a enchufarme al curre el domingo al mediodía. El culpable es uno de los inventos del siglo XX:
 
El Email conjugado con la BlackBerry.
 
Qué buen aparato para el curre pero que malo para la salud mental. Y vosotros diréis, “..¿y ahora se entera el pelagatos este?”. Pues no, no me entero ahora, pero hasta que no hice la prueba de desconectar datos de la blackberry no he podido comprobar lo bien que se puede vivir en verano por las tardes. Y es que lo peor es recibir los emails, leerlos, pensar en las soluciones a las nuevas cuestiones y no poder llevarlas a la práctica por no estar en el lugar de trabajo. Eso provoca un círculo vicioso que frustra a más no poder y no te deja vivir el presente.
 
Y es que a los emails cada vez les cojo mas tirria. Cada vez escribo menos, y prefiero otros sistemas de comunicación, como son el cara a cara (el mejor) o por teléfono. El 70% de los que recibo son para pedirme respuestas o para encargarme más trabajo. Un 10% sobre el estado de procesos, sean errores o sin problemas, un 10% spam (¿que bueno es el mailcleaner!, pero aun así se cuelan algunos) y el resto son personales. Los emails, son frios, hirientes, inoportunos, impertinentes y antipáticos.
En el curre por supuesto la utilidad de adjuntar ficheros es la mejor, pero yo diría que casi la única. Fuera del curre, di NO A LOS EMAILS.
PostData: reconozco que ayer para salir a trotar me llevé la blackberry conmigo: se escucha bien la música. Además con ella batí el record de ese circuito. JE.
 
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