De estas ya caigo en pocas, pero todavía…

Todos ya sabemos que cuando se te ocurre una idea que pueda mejorar un proceso es mejor callársela, no sea que te toque por el mismo precio desarrollarla entera a ti solito.

  • 17 de mayo, email de Mr Boss solicitando códigos clientes.
  • 19 de mayo, otro email de Mr Boss con más clientes.
  • 21 de mayo y un último con otros muchos clientes.

A todos le contesto con datos e indicándole que ninguno de ellos están “marcados” y que deberían. Pasan los dias y viene Mr Presi.

  • Oye Borde, te quería preguntar, ya sabes que esto de la informática es como si me hablaran en chino, pero es que siempre me queda la duda, y claro como dentro de dos dias voy a tener una reunión con fulanito y sé que va a surgir el tema, pues quería ir algo informado sobre…..bla, bla, bla..¿cómo se marcan los clientes?
  • Pues te cuento, hay varias posibilidades pues.. (me interrumpe)
  • Vale, Borde, vale, permíteme que lo cuente yo para ver si me aclaro yo mismo; marcar clientes es bla, bla, bla…
  • Pues exactamente no, porque (abre la boca mucho mientras me escucha durante dos segundos y me vuelve a interrumpir)
  • Vale, vale, creo que lo he entendido, me voy que tengo prisa porque he quedado y bla, bla, bla…

Se va. Como siempre me deja con la impresión de que no he sabido hacerme escuchar. En fin. En resumen al final lo que queda es que yo sé de lo que va el tema, y él se va con una visión incompleta. ¿algún problema? Yo no. Él si.

Pero no sé por qué pensé que sería bueno que avisase a Mr Boss sobre la pregunta de Mr Presi, no sea que le venga de sopetón con la pregunta sobre marcar clientes y por qué no lo están. Se lo digo, o no se lo digo. Al rato viene, y después de cinco minutos de charloteo se lo suelto. Pobre Mr Boss, con lo bien que nos llevamos. cómo no le voy a prevenir:

  • Me ha venido Mr Presi y me ha preguntado esto y tal, y tal pascual…
  • ¿ah si? Bueno, precisamente quería yo hablarte de este tema (¡la cagamos!) ¿quién es el responsable de marcar clientes?
  • Mr Torrente pero creo que no debiera hacerlo él porque no es su tema, que debería hacerlo Mrs Ay! o Mrs Inepta porque…
  • Ya, ya, y no habría una forma automática de forma que: cuando las compras de esos clientes superen el neperiano de los índices de polen de gramíneas a las 20h de  los meses de junio y julio, pero que durante agosto se contemple como máximo las horas entre mareas de la isla de Gran Canaria…pues que el sistema los marque automáticamente.

 (¡Acabáramos!)

  • Pues ahora no existe esa posibilidad, pero de todas formas en otras empresas like L y C y Cf lo hacen como te he dicho antes y lo resuelven perfectamente sin ningún desarrollo adicional.
  • Ya pero , así estaría mejor, ¿cuándo lo tendrías?
  • Pues dada la carga de trabajo dudo que esté antes de agosto, porque…
  • Vale, pues de momento, a esos socios que te envié los emails el pasado mayo, los marcas tú y cuando esté el proceso automático daremos por concluido este tema.

Me quedo con la boca abierta, susurrando un leve ‘ok’…

¿cómo he podido caer otra vez en esta trampa? ¡si yo creía que ya me lo sabía! Al final queda que tengo que hacer un desarrollo de la hostia y difícil de mantener y ¡encima con la carga de ser el responsable de “marcar clientes” que es un marrón político cojonudo! Me voy a casa deprimido al darme cuenta que soy a mis cuarenta años el mismo pardal que era a los veintitres. No descanso bien, me despierto a las 4h40 de la mañana. No me da la gana levantarme e irme a la oficina, al menos que descanse el cuerpo ya que la mente no puede y además ni se lo merece por tontaina que es.

Al dia siguiente instintivamente, sin apenas pensarlo, sin mediar palabra con nadie, salió el Borde que hay en mi. Cogí los cuatro emails de mayo y se los reenvié a Mr Torrente añadiendo el texto:

“Buenas, ha dicho Mr Boss que hay que marcar estos clientes”

y tan a gusto me quedé. Si no fuera por el Borde, todavía estaría arrastrando mis penas por las paredes y dándome a mi mismo lástima. Me voy con mi trabajo habitual. Al cabo de treinta minutos viene Mr Torrente;  en el fondo ya me lo esperaba :

  • Oye Borde, que no entiendo esos emails
  • Pues están bien claritos, que marques a los clientes de esas listas.
  • Ya pero estamos Mr Boss y yo (¡ja, ja, qué bueno) y hay un email que no conseguimos descifrar quienes son, ¿puedes subir al despacho de Mr Boss un momento y lo aclaramos?
  • No, no hace falta, mira (y se lo enseño desde mi portátil), estos son los clientes, están aquí
  • Vale, pero aun así podrías venir y se lo explicas a  Mr Boss,
  • No, tampoco hace falta, ya te lo he explicado a tí; se lo cuentas tú que yo estoy muy liado

y desaparezco. Empate a rounds. Ya veremos el final.

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