Si no se escribe, o se está bien o se está muy mal

Pues eso. Que cuando se está bien, no apetece nada escribir en el blog, porque no hay necesidad. Descubres que esto de escribir en el diario es una tontada para perder el tiempo y que hay cosas que dan mucha más felicidad por el mismo tiempo.  Esa ha sido la razón de no actualizar durante tiempo.

Pero también puede ocurrir que estés fatal y no tienes tiempo ni para escribir. Esto último es más raro, porque en cuanto se tiene algo de tiempo, como lo tengo yo ahora, se aprovecha inmediatamente un lapsus cervecero para rellenar unas cuantas lineas.

Ahora no estoy bien. La mierda de crisis, o en mi caso, los titulares de los periódicos y las noticias del exterior, lo hacen todo peor. Y digo las noticias del exterior porque como yo sigo con curro todavía no estoy entre esos 5 millones de parados. Pero por trabajar, ocurre que te exigen más; más horas, más trabajo, más innovación, más rapidez, más eficacia, menos errores, menos dinero, menos gasto. Y chitón. Que tu puesto lo pueden ocupar muchos cientos de personas con un currículum más amplio que el tuyo.

Y bajo la amenaza soterrada trabajamos. Y con el miedo. El puto miedo a perder lo que se tiene, y tener que llevar adelante una familia sin el sueldo de ahora. Puto miedo.

Siempre me he comportado en el trabajo como si fuera el último dia. Como si fuera a poder decir en cualquier momento “¡Me voy!. Aquí os quedáis”. Y esa actitud de relajación hace que tú trabajes mejor. Y el resto de personas lo ven, y los que tienen miedo a perder son ellos, y te valoran más, te pagan más, te tratan mejor, y atienden tus explicaciones mucho mejor. Es un círculo en el que he ido ganando durante más de veinte años.

Pero ahora eso lo estoy perdiendo por la puta crisis de los banqueros. Por los que están jugando al monopoly con nosotros, y porque me hago mayor. Debe ser eso. Pero cualquier dia dire:

¡ME VOY!

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